Los fabricantes y la DGT coinciden en que la implementación de la baliza V-16 podría haber sido más efectiva, mientras que muchos conductores expresan su descontento y optan por balizas ilegales. Este descontento ha generado un nuevo desafío para la DGT de Pere Navarro.

A pesar de llevar la baliza V-16, un conductor fue multado con 200 euros por no mantener las medidas de seguridad adecuadas. La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia en un intento de asegurar el cumplimiento de las normativas de seguridad vial.