Rosa Peral, la presa mediática de la cárcel de Tarragona, ha sido trasladada a Brians 2 después de que se revelara que planeaba agredir a una funcionaria del centro. Este traslado ha suscitado preocupaciones sobre la opacidad del proceso y posibles represalias, según denuncia su defensa.

La situación ha generado un gran interés, dado el perfil de Peral y su historia. Las autoridades penitenciarias han tomado esta medida en respuesta a la amenaza percibida, pero la defensa de Peral exige claridad sobre las razones detrás de su traslado y la gestión del caso.