El portero del Real Zaragoza, Esteban Andrada, expresó su arrepentimiento tras agredir a Pulido durante el reciente partido contra el Huesca. En sus declaraciones, Andrada admitió que se desconectó del juego y aseguró que no repetiría la acción.
La situación se intensificó cuando Daniel Luna recibió una patada que desencadenó una pelea en el campo, dejando en evidencia los errores arbitrales que han afectado al Real Zaragoza esta temporada. La controversia en torno a la actuación del árbitro ha generado discusión entre los aficionados y analistas del fútbol.