Mikel Oyarzabal, conocido como el 'señor de las finales', ha demostrado su capacidad goleadora al marcar en seis finales distintas, consolidándose como una figura clave en su equipo. Su liderazgo, a menudo silencioso, inspira a sus compañeros sin necesidad de alzar la voz, lo que resalta su carácter y profesionalismo en el campo.
Fuera del fútbol, Oyarzabal mantiene una vida personal estable, con una relación de larga data con su novia desde la adolescencia y un interés en negocios que complementan su carrera deportiva. Desde sus inicios, ha mostrado un compromiso excepcional, convirtiéndose en un referente tanto en lo deportivo como en lo personal.