Más de 300 perros fueron rescatados de un criadero en Serín, Gijón, donde se mantenían en condiciones de higiene extremadamente malas. Una trabajadora del lugar fue clave para destapar la situación, que llevó al Ministerio del Interior a intervenir.
Los testimonios de quienes visitaron el criadero hablan de un ambiente insalubre, con problemas de salud evidentes en los animales. Este caso ha generado una gran preocupación sobre el bienestar animal en la región y ha puesto de relieve la necesidad de una mayor regulación en la cría de mascotas.