Netflix ha anunciado un aumento de precios que podría llegar hasta un 83%, lo que ha generado preocupación entre sus suscriptores. Esta subida, que se implementará en breve, multiplica por diez el IPC y ha llevado a muchos a comparar la situación actual con la de 2015, donde los precios eran considerablemente más bajos.
La nueva estrategia de precios coincide con el lanzamiento de su última película de terror, lo que ha suscitado aún más debate sobre el valor del contenido en la plataforma. Los usuarios se preguntan si la calidad del servicio justifica este incremento significativo en los costos.