La costa valenciana ha experimentado una notable transformación en las últimas cuatro décadas, marcada por el crecimiento del turismo y los efectos de la erosión. Este cambio ha generado un debate sobre cómo equilibrar el desarrollo turístico con la preservación del medio ambiente.

En otro ámbito, la familia propietaria de Grefusa ha lanzado Murta Capital, una nueva iniciativa destinada a canalizar sus inversiones empresariales, lo que podría influir en el panorama económico de la región y ofrecer nuevas oportunidades de desarrollo.