Casi un centenar de manifestantes, incluidos veteranos de guerra estadounidenses y sus familiares, fueron detenidos en el Capitolio de los Estados Unidos durante una manifestación en oposición a la guerra contra Irán. Los protestantes expresaron su descontento con la intervención militar de EE.UU. y exigieron un cambio en la política exterior del país.
Las detenciones reflejan la creciente tensión y el descontento entre los ciudadanos que se oponen a la guerra, destacando la participación activa de veteranos que han servido en conflictos anteriores. La manifestación atrajo la atención de los medios y generó un debate sobre el papel de EE.UU. en conflictos internacionales.