Carles Puyol ha encabezado un acto destinado a 'hombres confundidos', donde se argumentó que 'la identidad masculina se ha debilitado'. Este evento ha sido objeto de controversia, recibiendo críticas de 140 asociaciones feministas que lo denuncian por ensalzar la figura del hombre y por su enfoque en la 'recuperación de la masculinidad'.

La iniciativa ha suscitado un intenso debate sobre la percepción de la masculinidad en la sociedad actual, con defensores que argumentan la necesidad de un espacio para discutir estos temas y detractores que consideran que perpetúa estereotipos dañinos.